Seis meses y contando (5)… ¿Que los amigos se conocen en las malas? Intente con un emprendimiento

By Andrés Giraldo García, marzo 15, 2018

Ya lo dije. La primera prioridad en una empresa es vender y ya cumplí juiciosamente con todos los pasos del plan que hice, hasta llegar a este punto, en el que necesito convertir todos los buenos deseos, felicitaciones y promesas de mis amigos y conocidos en visitas ciertas que lleven a vender.

Todos, en algún momento de nuestra vida, -especialmente los que como yo, hemos pasado la mitad de ella-, hemos oído “Los amigos se conocen en las malas” y es cierto, cuando alguien está en mala situación económica, necesita atención especial o alguna ayuda especial, ve alejar a muchos de los que contaba como sus amigos. Pues ahora, que estoy en un nuevo emprendimiento, puedo asegurar que los amigos se conocen más cuando se les habla de apoyar un emprendimiento. No importa si lo que se les propone es un aporte de capital, ayuda en consecución de nombres, citas con sus familiares cercanos o un consejo cualquiera, en ese momento le quedará claro quienes de sus conocidos ayudan desinteresadamente, quienes ayudan por comisión -el tal CVY (Cómo Voy Yo)-, quienes no ayudan, o los que en vez de ayudar, perjudican y finalmente, los que dicen que ayudan… y quédese esperando… porque nunca van a aparecer, ni volverán a contestar el teléfono.

Hay que tener claro que un emprendimiento en sus inicios es particularmente sensible al buen uso del tiempo y si le ocurre -como me ocurrió- que organiza una cita con un personaje que le hace perder una tarde entre el ingreso a la gran empresa, la espera en su gran salón, la cortísima reunión y la salida de su gran empresa sin un negocio planteado, perdió no solo esa tarde. En realidad perdió eso y la oportunidad de hacer negocios con otros clientes que sí están interesados en usted como proveedor.

¿Y… cómo saber eso por anticipado para no perder ese tiempo valioso?

Evitando deslumbrarse con los grandes nombres, los grandes cargos y las grandes marcas. Es decir, prospectando.

Prospectar es la necesaria tarea de conocer a su posible cliente, su actividad, los productos que compra y algunas veces, el nivel de precio al que compra.

Eso lo debe hacer antes de pedir la ayuda de un amigo -ayude o no- y antes de llamar a pedir una cita, enviar un correo y por supuesto, de asistir a una reunión. Con un estudio objetivo de cada posible cliente, aprovechará el único recurso que nadie le regala, ni le presta, ni le cede: El tiempo!

Entonces, a conseguir información para prospectar, que la hay en todas partes y lo que necesita es ser eficiente en su búsqueda y análisis. Si sus clientes son grandes empresas, los listados de ellas se consiguen en revistas o en internet. De hecho, las revistas del año pasado con el ranking de empresas es útil, pues esa lista no cambia mucho de un año a otro. Si sus clientes son de la industria de alimentos o constructoras, o de cualquier otro sector, ahí está google para servirle. Lo importante es hacer la tarea con juicio y con el menor consumo de tiempo posible.

Paso siguiente: Muéstrese

What do you think?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *