A lo bien, deje de malgastar plata en membresías de gimnasio

By Ángela Pinzón, febrero 5, 2018

Aceptémoslo, los gimnasios viven de los bobos que cada primero de Enero se juran y re juran que ese si va a ser el año en el que se van a poner en forma. Luego de haber tragado como animales toda la temporada decembrina, deciden que es momento de llevar una vida más sana y activa –que en realidad es el discurso que se echan para no decir que quieren estar buenísimos-. Entonces pagan membrecías de un año, van dos semanas y la plata invertida se va al caño.

Lo cierto es que ir al gimnasio, ni es para todo el mundo, ni es una tarea fácil. Hacer ejercicio es bueno, no sólo porque ayuda a mantenerse en forma, sino también porque produce endorfinas, la hormona de la felicidad. Eso, sin embargo, no significa que sea exactamente placentero hacerlo, de hecho al principio es bastante difícil mantenerse firme en la decisión de ejercitarse. Aquí le mostramos cinco cosas que debe pensar antes de perder esa platica.

  1. Todo es cuestión de disciplina.

Sí, ya sé que ha oído esto en todos lados, pero siempre es importante recordárselo, como para que no se le olvide. Si usted no es una persona de rutinas y horarios, ir a un gimnasio difícilmente será lo suyo. Adquirir esta costumbre es algo que requiere de esfuerzo. Si trabaja hasta tarde debe salir de la oficina al gimnasio y estar ahí al menos una hora. Es algo con lo que no todos pueden lidiar. Por otro lado, si usted no trabaja y puede ir en la mañana, tiene que ser consciente de que va a sacrificar horas de sueño. Si no puede seguir ese repetido y cansino, pero cierto discurso de “sin excusas”, es mejor que se gaste esa plata en otra cosa.

  1. Su cuerpo no va a cambiar de la noche a la mañana, dele tiempo al tiempo.

Una de las razones por las que las personas suelen abandonar los gimnasios es porque no obtienen los resultados esperados en el tiempo esperado. Cuando se inscriba a un gimnasio debe tener muy claro que en una semana no va a perder todos esos buñuelos con natilla que se comió en las novenas. Los resultados son progresivos y dependen del metabolismo y la dieta de cada quien. Si usted espera tener el abdomen marcado en dos semanas, le recomiendo que mejor ni lo intente, eso no va a pasar.

  1. El ejercicio es sólo el 70%, los abdominales se hacen en la cocina.

Sí, típica frase de instafit, pero es verdad. El ejercicio es una parte, pero si su meta es ser de estas personas delgadas y musculosas, debe saber que no lo va a lograr si su almuerzo diario continúa siendo una pizza. Claro que puede ir al gimnasio por salud, claro que puede que no esté interesado en ser riguroso con ningún tipo de dieta, eso está perfectamente bien. Pero si cree que haciendo ejercicio va a lograr verse como una estrella de Hollywood, sepa que es mucho más importante vivir a punta de pollo y ensalada.

  1. Hay días que va a sentir mucha mamera, pero igual tendrá que ir.

Con los gimnasios la mejor opción siempre es no tener excusas. Siempre hay situaciones de fuerza mayor que lo pueden obligar a faltar. Pero, en serio, no pierda el ritmo, recuperarlo siempre resulta una tarea titánica. Si ya decidió que va a pagar esa suscripción póngase la meta de ir, al menos, tres días a la semana. De lo contrario, nunca creará la disciplina necesaria para continuar.

  1. El ejercicio es delicioso, una vez se haya acostumbrado, no va a querer dejarlo.

Lo cierto es que hacer ejercicio sí es delicioso, puede que al principio haya tropiezos, que haya días en los que quiera tirar la toalla. Pero, si sobrevive a los primeros seis meses, se dará cuenta que no querrá faltar. Que, aunque habrá días de pereza, siempre preferirá ir a hacer su rutina. Empezará a notar cambios en su cuerpo y los apreciará, apreciará cada vez que pueda levantar una mancuerna más pesada, que pueda realizar series más largas. Como siempre, lo difícil es empezar.

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